Hidatidosis: la zoonosis que la Argentina puede y debe controlar
Tenemos el conocimiento, las herramientas y las estrategias necesarias para hacerlo. Solo falta la decisión política de aplicar, con continuidad y compromiso, todo lo que la ciencia y la experiencia ya pusieron a nuestro alcance
Reflexión final: Hoy están a disposición de los técnicos y profesionales de los programas de control el conocimiento, las estrategias y las herramientas necesarias para enfrentar la hidatidosis. Los técnicos no tenemos excusas: la enfermedad puede y debe ser controlada.
Pero allí donde aún hay niños con hidatidosis, los responsables de definir las políticas sanitarias nacionales y provinciales, quienes tienen el deber de proteger la salud pública, deben tomar la decisión sanitaria de controlar la enfermedad.
Y los responsables de asignar los recursos del Estado, los que administran la economía nacional o provincial, deben garantizar los fondos necesarios para sostener las acciones en el tiempo.
Si se aplican de manera coordinada todas las herramientas disponibles —para la vigilancia, el diagnóstico, la prevención y el control—;
si a la desparasitación de los perros, al control de faena, a la educación sanitaria y al manejo higiénico de huertas se suma la vacunación de ovejas, cabras, vacas y llamas con la vacuna Hidatil EG95,
…entonces podremos empezar a soñar —y a planificar— una Argentina sin niños con hidatidosis.
Ver en: hidatidosis.ar/control-2




