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Gales vuelve a poner el foco en la hidatidosis

La reciente historia de Meredydd Jones, un productor ovino de 86 años de Trecastle (Powys, Gales), volvió a poner en primer plano una enfermedad que marcó durante décadas a las regiones ovejeras del Reino Unido.

Gales se ubica en el oeste de la isla de Gran Bretaña y constituye una de las cuatro naciones que integran el Reino Unido, junto con Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte.

Jones convivió durante muchos años con quistes hidatídicos sin presentar síntomas. “No sabía que durante años tuve un parásito en mi cuerpo, hasta que sentí el dolor más intenso de mi vida”, relató.

En mayo de 2016 sufrió un intenso dolor torácico que motivó su internación de urgencia en el Hospital Nevill Hall. Los médicos sospecharon rápidamente hidatidosis y, tras realizar estudios complementarios, fue derivado a Londres, donde fue sometido a cirugía para extraer quistes del pulmón derecho en 2018 y del pulmón izquierdo en 2019.

Actualmente conserva un quiste en el hígado que, por el momento, no requiere tratamiento quirúrgico. Él mismo resume su experiencia con una frase muy gráfica: “Cambié dos quistes por dos cicatrices en las costillas.”

Una enfermedad adquirida décadas antes

Los especialistas consideran que la infección probablemente ocurrió varias décadas atrás,  durante su infancia o juventud y en su hogar convivía diariamente con ovejas y perros.

La hidatidosis quística se caracteriza por su evolución lenta. Los quistes pueden permanecer asintomáticos durante veinte o treinta años —e incluso más— antes de producir manifestaciones clínicas. Por ello, todavía hoy pueden diagnosticarse casos en personas que se infectaron muchos años atrás.

Powys: una región históricamente endémica

La ganadería ovina constituye una de las actividades agropecuarias más tradicionales y emblemáticas de Gales. Sus aproximadamente 9,5 millones de ovinos, criados principalmente en las regiones montañosas, equivalen a cerca de tres ovejas por habitante, una de las mayores densidades ovinas de Europa occidental.

Trecastle pertenece al antiguo condado de Brecknockshire, dentro de Powys, la región históricamente más afectada por la hidatidosis en el Reino Unido. Durante la década de 1970, Brecknock registró aproximadamente 7 casos por cada 100.000 habitantes por año, una de las incidencias más elevadas de Europa occidental.

El Servicio de Salud Pública de Gales recordó recientemente que, aunque hoy la hidatidosis es poco frecuente, continúa siendo “un importante problema de salud pública” debido a las graves consecuencias que puede ocasionar.

Durante las décadas de 1970 y 1980 esta región desarrolló uno de los programas de control de hidatidosis más exitosos del mundo, basado principalmente en la desparasitación sistemática de los perros y en intensas campañas de educación sanitaria.

Sin embargo, investigaciones recientes indican que existen evidencias de reaparición del parásito en ovejas y perros, lo que ha renovado el interés por la vigilancia epidemiológica.

El propio Meredydd Jones recuerda aquellas campañas:

“Recuerdo que el Ministerio de Agricultura entregaba tratamientos antiparasitarios para los perros de las granjas.”

En 1996, S. R. Palmer, A. H. Biffin, P. S. Craig y T. M. Walters, del Servicio de Laboratorio de Salud Pública y del Centro de Vigilancia de Enfermedades Transmisibles de Gales, publicaron en el British Medical Journal un trabajo que resumía los resultados del programa de control.

Los autores concluyeron: “La hidatidosis humana se ha controlado con éxito en el sur de Powys, pero la equinococosis quística sigue siendo endémica en ovejas del centro de Gales, y existe un foco de infección en humanos, ovejas y perros en las áreas limítrofes de Gwent y Mid Glamorgan. Existe un potencial considerable de aumento de casos humanos si se relajan las medidas de control.”

Un nuevo proyecto de investigación

En este contexto, investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Aberystwyth iniciaron un nuevo estudio para conocer la situación actual de la hidatidosis en el centro de Gales.

El proyecto utiliza collares con GPS colocados en perros de establecimientos ovinos para registrar sus desplazamientos entre campos y explotaciones vecinas. Paralelamente, se analizan muestras fecales para detectar la presencia de Echinococcus granulosus.

El objetivo es comprender cómo se mantiene actualmente la transmisión del parásito y evaluar el riesgo para los productores rurales.

Reflexión

Aunque Gales desarrolló uno de los programas de control de la hidatidosis más exitosos del mundo, el caso de Meredydd Jones demuestra que una infección adquirida décadas atrás puede manifestarse muchos años después.

Al mismo tiempo, el nuevo proyecto de la Universidad de Aberystwyth confirma que la vigilancia epidemiológica continúa siendo indispensable para evitar que esta zoonosis vuelva a convertirse en un problema de salud pública.

Este caso también destaca la importancia de la búsqueda de portadores asintomáticos mediante estudios serológicos y métodos de diagnóstico por imágenes en pobladores de áreas endémicas. El diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento en fases iniciales de la enfermedad, mejorando el pronóstico y, en muchos casos, evitando intervenciones quirúrgicas complejas.

El control en un establecimiento ovinos

El control de la hidatidosis en un establecimiento ovino comienza por una familia que conozca cómo se transmite la enfermedad y cómo puede prevenirse.  Mantener únicamente los perros necesarios para el trabajo y proteger mediante cercos las huertas, los frutales y las fuentes de agua para impedir el acceso de los perros constituyen los primeros pasos para interrumpir el ciclo del parásito.

Las medidas más importantes son nunca alimentar a los perros con pulmones o hígados crudos provenientes de la faena. Estas vísceras pueden transformarse en un alimento seguro mediante la cocción o la congelación. La estrategia se completa con la desparasitación periódica de los perros con un tenicida y la vacunación anual de los ovinos con la vacuna EG95.

Fuente:

1. Diario Clarín. “Convivió durante años con quistes causados por una tenia sin sospecharlo”  https://www.clarin.com/internacional/convivio-anos-quistes-causados-tenia-sospecharlo_0_4dV0QvM5mW.html?utm_source=chatgpt.com

2. British Broadcasting Corporation (BBC). Información periodística sobre el caso de Meredydd Jones y el nuevo proyecto de investigación sobre hidatidosis en Gales.

3. Palmer SR, Biffin AH, Craig PS, Walters TM. Control of hydatid disease in Wales. BMJ. 1996;312(7032):674–675. doi:10.1136/bmj.312.7032.674.

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