LUIS ALBERTO AVILÉS Y LA HIDATIDOSIS

El 7 de agosto de 2026 falleció en Río Mayo, provincia del Chubut, Luis Alberto Avilés, supervisor de agentes sanitarios y un referente del control de la hidatidosis en la zona sur de la provincia.
Su relación con la enfermedad se remonta a los comienzos del Programa de Control de Hidatidosis en el sur del Chubut, durante la década de 1980, cuando se desempeñaba como agente sanitario de Lago Blanco. Desde allí desarrolló durante años una intensa tarea sanitaria, recorriendo establecimientos rurales, visitando familias y participando de las acciones destinadas a interrumpir la transmisión de la hidatidosis.
Lago Blanco era entonces una pequeña localidad de alrededor de 300 habitantes, con una extensa área rural de influencia que llegaba hasta el límite con Chile, en la zona de Balmaceda, e incluía hacia el norte a la comunidad tehuelche de El Chalía. La región presentaba una elevada frecuencia de hidatidosis humana y una importante infección por Echinococcus granulosus en los perros, en un territorio caracterizado por grandes distancias y población rural dispersa.
En ese escenario, el agente sanitario constituía una figura fundamental. Luis Avilés conocía a las familias, los establecimientos ganaderos, los caminos y los perros de su zona. Su permanente presencia en el territorio y su compromiso con las actividades de prevención contribuyeron al sostenimiento del programa y a la disminución de la transmisión de la hidatidosis en la región.
En 1992, con apenas 26 años, asumió como presidente de la Junta Vecinal de Lago Blanco. Desde esa nueva responsabilidad continuó acompañando las acciones sanitarias y manteniendo un fuerte compromiso con el control de la hidatidosis y con las comunidades rurales.
Años más tarde se trasladó a Río Mayo, donde se desempeñó como supervisor de agentes sanitarios del Hospital Rural “Dra. Cristina Casanova”. Desde allí coordinó y acompañó el trabajo de los agentes sanitarios de Lago Blanco, Ricardo Rojas y Aldea Beleiro, además de una extensa zona rural, sin abandonar nunca su interés por el control de la hidatidosis.
Entre sus proyectos se encontraba también fortalecer las acciones de control en una región que, para la enfermedad, no reconoce fronteras: Lago Blanco, en Argentina, y Balmaceda, en Chile, promoviendo un trabajo conjunto entre ambos países.
Su compromiso con la hidatidosis continuó durante décadas
Luis Avilés mantuvo a lo largo de los años su compromiso con el control de la hidatidosis y, especialmente, con el trabajo de los agentes sanitarios de las pequeñas localidades y áreas rurales del sudoeste del Chubut.
Una muestra de ese compromiso fue su participación, en la “Jornada Internacional de Hidatidosis”, organizada en Sarmiento por el Centro de Investigación en Zoonosis del Ministerio de Salud del Chubut, con la participación de profesionales de Argentina, Chile y Perú.

Sarmiento, 28 de septiembre de 2018.
Jornada Internacional de Hidatidosis.
Luis Alberto Avilés junto a agentes sanitarios de la zona de Río Mayo y participantes de la jornada.
En el centro, de rojo, la Dra. Elizabeth Luz Sánchez Romaní, de Perú. A su lado, Luis Avilés y Oscar Jensen.
Avilés concurrió acompañado por agentes sanitarios de Río Mayo, Ricardo Rojas, Aldea Beleiro y Lago Blanco, localidades que formaban parte de la extensa región rural bajo su supervisión. Su presencia en aquella jornada reflejaba una característica que mantuvo durante toda su trayectoria: el interés por capacitarse, intercambiar experiencias y fortalecer el trabajo de quienes diariamente llegaban con las acciones de prevención hasta las familias rurales.
Luis Avilés fue, fundamentalmente, un hombre de terreno. Desde sus primeros años como agente sanitario de Lago Blanco hasta su tarea como supervisor en Río Mayo, dedicó buena parte de su vida a llevar la prevención de la hidatidosis hasta las familias de los lugares más alejados del sur del Chubut.
Quienes compartimos con él aquellos años de trabajo lo recordaremos recorriendo el territorio, acompañando a los agentes sanitarios y buscando siempre una manera de llegar un poco más lejos con el control de la enfermedad.



